Cada vez más, los clientes de los hoteles prefieren ir a establecimientos responsables con el medio ambiente, pues consideran que tener una visión verde o ecológica es la única manera de luchar contra el cambio climático. En este sentido, Meliá Hotels International está tratando de hacer su parte para, entre otras cosas, responder a la sensibilidad imperante y reducir la huella ecológica que el sector turístico deja en todo el mundo, algo que comenzó a hacer el año pasado. Desde 2018, la cadena ha decidido eliminar todos los plásticos de un solo uso de todos sus hoteles, lo que supondrá una reducción en toneladas de este tipo de desechos.

Para llevarlo a cabo, ha tenido que sentar unas bases comunes en la cadena, que solo en España cuenta con 144 hoteles. Con esta iniciativa, se ha pretendido contribuir con un granito de arena en una cuestión que está afectando sobre todo a nuestros mares y océanos: el problema del plástico.  

La realidad es que vivimos en uno de los países con más demanda de plásticos, pero el 50% de los envases acaba en el vertedero. Casi todos los plásticos que se utilizan se emplean para hacer envases, que únicamente se usarán una vez. Los principales afectados son los mares y por lo tanto también la fauna marina, pues es donde acaba la mayor parte de los plásticos. A fecha de hoy vivimos la contaminación de estos lugares, y esta dinámicaapenas empieza a cambiar, pues se suelen consumir 500 mil millones de botellas de plástico cada año y, como hemos comentado con anterioridad, son de un solo uso.

Muchas personas se preguntan si es posible reciclar los plásticos. Hoy en día se utiliza un método de infrarrojos para hacerlo. Lo primero que se hace es triturarlos y eliminar las etiquetas de papel que puedan estar enganchadas a los mismos. A continuación se funde.

Hay diferentes modos de reciclar el plástico:

  1. Se lava y se tritura el plástico hasta que se convierte en un molde que luego se utiliza para crear otro producto.
  2. Se transforma el plástico en moléculas simples a través del calor.
  3. El plástico se convierte en un combustible que genera energía.

¿Pero qué se hace con el plástico una vez se ha reciclado? Se pueden hacer desde botellas, hasta calzado y bolsas, algo muy utilizado a diario en las distintas tiendas. Una novedad en el reciclaje del plástico es que se está utilizando para hacer ropa. Con el reciclado de botellas se crean unas fibras sintéticas que se traducen en piezas de ropa. La realidad es que actualmente hay muchas personas que pueden estar llevando este tipo de tejidos inteligentes y sin saberlo están contribuyendo a la lucha contra el cambio climático y la contaminación.

El problema de las botellas de plástico en el mar es que estas tardan una media de 1000 años en degradarse, por lo que dada la cantidad de botellas que se tiran día tras día resulta una gran amenaza para la fauna. De hecho, el número de botellas que se cuentan a fecha de hoy es de 8 millones de toneladas, una cifra que ha facilitado la revista Science, que también ha dicho que en el año 2050 habrá más botellas que peces en el mar. Es responsabilidad de todos revertir esta situación, y si las grandes empresas como Meliá participan, será más fácil conseguirlo.



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